FOMALDEHIDO, UN ENEMIGO INVISIBLE

Entre los muchos productos que contaminan el aire que respiramos, se halla el formaldehído que, como el resto de los contaminantes, tiende a acumularse en los espacios cerrados y cuya fuente, en muchos casos, está en elementos presentes en el interior de estos mismos espacios. Así es: esta sustancia química se usa con frecuencia en la fabricación de muebles, suelos, contrachapados, alfombras. cortinas, fibras y varios tipos de adhesivos, pinturas, perfumes, detergentes y barnices, entre otros. Incluso se ha encontrado formaldehido en prendas de vestir (particularmente las fabricadas en países asiáticos).

A niveles altos, el formaldehido produce un olor característico y penetrante, que puede provocar irritación de las vías respiratorias, los ojos y los pulmones. En concentraciones menores puede resultar indetectable para el olfato.

Pero, ¿hasta qué punto puede afectar a nuestra salud? Las autoridades sanitarias consideran que concentraciones superiores a las 20 partes billón implica un riesgo inmediato para la salud humana. La exposición continuada a cantidades menores, incluso las «invisibles» para el olfato, pueden acabar provocando cánceres nasales o de laringe. También, mediante estudios en laboratorio con ratones, se ha relacionado a este tipo de exposición con la aparición de leucemias y linfomas.

Aunque existen regulaciones sobre el tope permitido de emisión de formaldehido, lo cierto es que dichas normas varían según los países, por lo que resulta difícil saber hasta qué punto –por ejemplo—un determinado suelo de parqué o un mueble puede emitir dicha sustancia y a qué niveles. En estas condiciones, tanto en industrias que fabrican productos susceptibles de emitir formaldehido como en el interior de viviendas, oficinas, centros comerciales etcétera, se impone el concurso de sistemas de eliminación de partículas peligrosas (entre las que, por cierto, el formaldehido es sólo una entre muchas). La buena noticia es que ya no son necesarias instalaciones y canalizaciones complejas y de mantenimiento complicado: la nueva generación de purificadores de aire «Plug & Play», basadas en la tecnología de la fotocatálisis oxidativa, que destruyen directamente las partículas nocivas en vez de retenerlas mediante sistemas de filtros, ofrecen una solución fácil y limpia que se está imponiendo de forma imparable, tanto en el entorno laboral como incluso en el de los domicilios privados.

Autor entrada: Carmen